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La Corte del Hechizero ~ Lesath III - Tiffany Calligaris

Daeron tiró de las riendas y movió las orejas hacia atrás indicándome que estaba molesto. No podía culparlo. El camino que subía a través de la montaña era un extenso y denso bosque que dificultaba el paso.  Los troncos eran angostos y altos, los árboles se encontraban a demasiada proximidad unos de otros, lo que nos obligaba a ir a paso lento, esquivándolos. Era la primera vez que veía un bosque con esas características. Había toda clase de obstáculos que dificultaba el paso de los caballos: rocas, troncos caídos, pastizales altos y abundantes.


Y a eso debíamos sumarle la nieve. Por fortuna, no era profunda ya que las ramas de los árboles formaban un techo verde sobre nuestras cabezas, deteniendo los copos de nieve. Zul iba sentado detrás de mí ya que Sorcha se había apropiado de su caballo. No había dicho una palabra en las últimas horas pero sabía que estaba despierto ya que su cabeza no estaba apoyada en mi espalda. Aiden se encontraba a mi costado, Alshain, su yegua blanca, avanzaba con cuidado con sus ojos fijos en el camino.

Miré hacia atrás para comprobar que Sorcha seguía detrás de nosotros. Era un hábito que había adquirido desde que partimos de Agnof, y no era la única. El cuerpo de Zul giraba con más frecuencia que el mío, para asegurarse de que estuviera cerca y no intentara escapar. Sorcha había expresado innumerables veces lo molesto que le resultaba pero ninguno de los dos confiaba en ella como para dejar de hacerlo.

El problema se habría resuelto si fuera delante de nosotros en vez de detrás. Pero el caballo del mago era pequeño y avanzaba bastante más lento que Daeron y Alshain. Cada vez que deteníamos a los caballos para que pasara y fuera delante, era cuestión de minutos antes de que volviera a quedar atrás.

En cuanto tuviéramos la oportunidad debíamos comprar otro caballo. No me molestaba que Zul fuera conmigo pero Daeron se cansaba más rápido con el peso de dos personas.  Quedaba un largo trecho para llegar a la cima. Según Sorcha, la fortaleza se encontraba arriba de todo, los ancestros de Blodwen la habían construido en medio de tres grandes rocas sobre la cima de la montaña.  Realmente esperaba que los dos warlocks, Blodwen y Mardoc, hubieran huido allí. Sería una gran pérdida de tiempo, sin mencionar esfuerzo, llegar y que se encontrara vacía...




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