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lunes, 31 de octubre de 2016

Cautiva del italiano - Lynne Graham

Sergio Torenti entró en el palacio Azzarini por primera vez en diez años. El palacio, una espléndida mansión situada en las colinas de la Toscana, era tan famoso por su grandiosa arquitectura palatina como por la producción del legendario vino Azzarini, artífice de un imperio de viñedos situados por todo el mundo. Por desgracia, los recientes reveses financieros se habían cobrado su precio: la deslumbrante colección de tesoros que una vez habían llenado la mansión había desaparecido y su grandeza empezaba a desvanecerse. Pero a partir de ese momento le pertenecía a Sergio. En su totalidad. Cada piedra y cada metro de productiva tierra, y él era lo bastante rico como para dar marcha atrás al reloj y remediar ese abandono...

jueves, 27 de octubre de 2016

Alma de fuego - Cathy Williams

Por la cama de César Carreño ha pasado una larga lista de guapas mujeres de la alta sociedad hasta que conoce a Jude. ¡Su belleza inmaculada hace arder su sangre española! Jude se esfuerza por encajar en el exclusivo mundo en que vive César. Pero su inexperiencia pronto se pone de manifiesto: está esperando un hijo de él. Para César, sólo existe una opción… el matrimonio. Después de todo, él es un Carreño. Y, como Jude pronto descubre, su proposición no es una pregunta… ¡es una orden! César no estaba de muy buen humor. El navegador de su coche le había conducido hasta una pequeña callejuela. Eran poco más de las nueve de la noche y el clima había ido empeorando mientras había ido saliendo de Londres. No había parado de nevar desde hacía cuarenta y cinco minutos. Cuando había organizado una cita con su hermano, aquel lugar no había sido lo que había tenido en mente. De hecho, hubiera preferido quedar en su club en Londres, pero Fernando había insistido en que se vieran en su propio terreno, en Kent, un sitio que no tenía ningún interés para César y que no había visitado nunca...

Amor en la india - Penny Jordan

—Perdone… —dijo una voz masculina y con tono de autoridad. Keira estaba tan absorta en observar a los invitados del jardín del palacio que no se había dado cuenta de que estaba bloqueando el paso al jardín. Dos de sus mejores amigos se habían casado, y ella había tenido intención de ir a una de las casetas puestas para la celebración, pero se había quedado fascinada mirando la mágica atmósfera. La voz de aquel individuo era potente y fuerte debajo de aquel tono aterciopelado, pensó ella, y se estremeció como si hubiera pasado una corriente eléctrica.

Boda de venganza - Lynne Graham

VITALE Roccanti era un banquero que descendía de una antigua y aristocrática familia europea. Al abrir el informe del investigador privado sobre su escritorio, estudió la fotografía de cuatro personas sentadas a una mesa. El multimillonario griego Sergios Demonides había invitado a cenar a Monty Blake, el dueño británico de la cadena de hoteles Royale, a su mujer, Ingrid, y a la hija de ambos, Zara. Zara, a la que los medios de comunicación apodaban Campanilla por su estatus de celebridad, su pelo dorado y sus proporciones de hada, llevaba lo que parecía ser un anillo de compromiso. Evidentemente, los rumores de compra de la empresa respaldada por una alianza familiar eran ciertos. Probablemente, el odio de Demonides hacia la publicidad se debiera a la ausencia de un anuncio oficial, pero parecía sin duda que estaban planeando una boda...

lunes, 24 de octubre de 2016

En las redes del magnate - Abby Green

—Con un final que nos deja mordiéndonos las uñas podemos afirmar que este torneo es uno de los más emocionantes que hemos presenciado. Alana Cusack, en directo desde Croke Park. Devolvemos la señal al estudio, Brian. Alana continuó sonriendo hasta que cortaron la emisión y le entregó el micrófono a su ayudante, Aisling. Se sintió aliviada al dejar de estar en el aire. Evitó mirar al hombre que todavía estaba de pie frente a ella, apoyado en la pared. Tenía las manos metidas en los bolsillos y llevaba un abrigo negro con el cuello levantado. Había estado hablando con uno de los jugadores franceses, pero en aquel momento, se había vuelto a quedar solo...

Venganza entre las sábanas - Lucy Gordon

ERÁ castigada por lo que ha hecho. ¡Voy a asegurarme de ello aunque me lleve lo que me queda de vida! Salvatore Veretti le dirigió una última mirada de odio a la fotografía que tenía en la mano antes de retirar su silla e ir hacia la ventana con vistas a la laguna veneciana, donde el sol de la mañana era claro e iluminaba el cielo azul profundo, añadiendo resplandor a las diminutas olas que se reían y ondulaban contra los barcos. Se situaba junto a esa ventana cada mañana, saboreando la belleza de Venecia, preparándose para afrontar el día que tenía por delante. Había dinero que ganar, críticas que silenciar y enemigos que vencer de una forma u otra. Pero también estaba ese momento de paz y belleza y la fuerza que le daba. Belleza. Esa idea le hizo volver a centrar su atención en la fotografía.

viernes, 21 de octubre de 2016

RX para el placer - Ann Jacobs

1 RX para el placer

Las subs de “Sólo Miembros” ya no satisfacen las necesidades del famoso Dom Dr. X. Él quiere la única que no puede tener - Margaret Berman, su colega y compañera. Ella es una profesional, siempre en control. ¿Alguna vez aceptara renunciar a ese control en el dormitorio?  Margaret quiere un nuevo Maestro. Cade es todo lo que siempre quiso, fuerte, seguro de sí mismo, aún así debe ir con cuidado, él podría dominarla como ningún otro hombre. Él sería perfecto, si tan sólo no deseara su corazón y deseara sólo su cuerpo...

miércoles, 19 de octubre de 2016

Sólo para su placer - Abby Green

Con la mano en el picaporte de la puerta que daba al salón, escuchando al otro lado el incesante murmullo de la gente y la música de la orquesta, Romain de Valois se detuvo un instante con la extraña sensación de que le faltaba algo. Él, que nunca había necesitado nada de los demás, que siempre había tenido todo lo que había deseado, se encontraba de pronto con la inesperada sensación de echar algo de menos. Una mujer. Una mujer con la que entrar de la mano en aquella sala, una mujer cómplice que lo comprendiera sin necesidad de decir nada. Cuanto más lo pensaba, más sorprendente le resultaba aquella súbita carencia. No sólo porque nunca hubiera conocido a alguien que pudiera asemejarse, o porque nunca hubiera necesitado fantasear con ello, sino porque, en su interior, sabía que no encontraría jamás, en su mundo, a una mujer así. Tal vez en su pueblo natal, en la Francia rural, aquel lugar del que se había ido hacía ya tanto tiempo, todavía fuera posible. Pero no allí. Allí era imposible...

sábado, 15 de octubre de 2016

Heredero de amor - Abby Green

La vio en cuanto apareció en el arco que separaba el vestíbulo de la piscina. Se sintió atraído por ella como por un imán. Sintió una extraña excitación. Se dijo que no había ido a buscarla especialmente. Ella pareció dudar. No era la mujer más bella que había visto, pero tenía un atractivo natural, algo que no era habitual en su ambiente. Llevaba un sencillo vestido negro que realzaba su figura y su pecho, del que él no podía apartar su vista. Tenía el cabello oscuro, y un aire de vulnerabilidad, que tal vez, pensó él con cinismo, estaba estudiado. Bien sabía Dios que ella se las había arreglado muy bien para llamar su atención el día anterior. Sus enormes ojos azules lo habían impresionado. Casi lo habían dejado sin habla, algo poco habitual en él. Había algo en su profundidad que le había impactado, y combinados con aquella boca tan tentadora eran irresistibles...

Herencia Siciliana - Penny Jordan

Rocco arrojó el sombrero que había llevado puesto mientras les mostraba a los potenciales inversores el complejo de lujo en Sicilia. Luego, se pasó la mano con impaciencia por el oscuro y grueso cabello mientras se ponía el teléfono en la oreja. —¿Me buscabas, Don Falcon? —preguntó lacónicamente. Si a su hermano mayor le irritaba que Rocco utilizara con mofa su título, no dijo nada. —La hemos encontrado —se limitó a decir—. Ésta es su dirección de Londres. Ya sabes lo que tienes que hacer. Falcon colgó antes de que Rocco pudiera decir nada. Entonces él recogió su sombrero y se dirigió hacia el módulo portátil que hacía las veces de despacho...

La boda del año - Abby Green

—Kallie, tienes que decirle esta noche que lo amas. Si no se lo dices, nunca lo sabrá. Vuelves a casa dentro de dos días, y el próximo año estarás en la universidad o trabajando… ésta es tu última oportunidad de contarle a Alexandros cómo te sientes —le exhortó Eleni, la prima mayor de Kallie. En ese momento, en algún oscuro lugar de su mente, Kallie se preguntó por qué Eleni se preocupaba tanto, pero se sintió mezquina y reprimió el pensamiento. ¿Acaso Eleni no había sido su confidente? ¿No la había escuchado hablar de Alexandros con entusiasmo durante años todas las vacaciones de verano? Eleni sólo la estaba ayudando. —Pero, Eleni, no lo he visto desde hace mucho tiempo —respondió con la voz insegura por los nervios—. Ahora siempre está en Atenas...

viernes, 14 de octubre de 2016

Una mentira cruel - Lynne Graham

Nicky se adelantó a sus acompañantes y se abrió paso entre la multitud para lanzarse a los brazos de su madre. — Te extrañé – dijo el niño y hundió la cabeza oscura bajo la barbilla de ella, pasa así ocultar sus lágrimas. Kerry lo abrazó con fuerza. El estuvo con su padre durante todo un mes. Kerry observó el calendario durante cada día de su ausencia, resintiendo el poco habitual silencio que había en la cabaña y el vacío de los fines de semana. Cuando despacio colocó sobre el suelo a su pequeño de tres años, notó a los dos hombres que vestían trajes oscuros y que estaban a corta distancia. Eran la escolta de Nicky. Uno de ellos se adelantó y señaló con frialdad...

La amante del jefe - Lynne Graham

Por culpa de un malentendido, Pippa Stevenson acabó en la cama de Andreo D’Alessio. Esperaba que su nuevo jefe fuera bajito, gordo y calvo... ¡no aquel dios italiano! La experiencia fue increíble, aunque Pippa acabó muerta de vergüenza. Pero después de esa noche de pasión, Andreo decidió que quería a Pippa para él solo, tanto en la sala de juntas como en su dormitorio. Sin embargo, cuando otros malentendidos amenazaron la relación, Andreo tuvo que encontrar un modo de convencer a Pippa para que pasara de ser su amante... a ser su esposa...

La Religión Prohibida - José María Herrou Aragón

La Gnosis Primordial es un conocimiento, una sabiduría. Gnosis significa eso: conocimiento. Pero no nos referimos a un conocimiento cualquiera. La Gnosis es un conocimiento muy especial. Es un conocimiento que produce una inmensa transformación en quien lo recibe. Un conocimiento capaz nada menos que de despertar y liberar Espiritualmente a quien lo obtenga. Su propósito es ese: echar luz sobre la situación humana, tratando de despertar a los hombres y ayudarlos a escapar de la prisión en que se encuentran. Por eso este conocimiento ha sido tan perseguido a lo largo de la historia, porque es un conocimiento considerado peligroso por los poderes religiosos y políticos que rigen desde las sombras a la humanidad. Por esa razón la Gnosis siempre ha permanecido oculta. La Gnosis es un conocimiento secreto, sólo accesible al buscador que se haga merecedor de ella. Las distintas religiones en la historia humana han tratado que los seres humanos permanecieran ignorantes de este saber, de este tipo de conocimient llamado Gnosis. Ya veremos por qué...

miércoles, 12 de octubre de 2016

A merced del duque - Penny Jordan

ES usted Charlotte Wareham, la directora de proyectos de Kentham Brothers? Charlotte, a la que llamaban Charley, alzó la vista de su ordenador portátil, parpadeando para protegerse del fuerte sol primaveral de Italia. Acababa de regresar de un rápido almuerzo de última hora, sándwich y una taza de delicioso capuchino en un café local. Su reunión con los dos funcionarios responsables del proyecto de restauración de un jardín público abandonado que ella tenía que supervisar había ido muy mal. El hombre que ahora se cernía sobre ella y al que no había visto nunca antes parecía haber surgido de la nada y estaba claramente enfadado. Muy enfadado. Señaló con un gesto las urnas baratas de piedra falsa y otras muestras que ella había llevado para que las viera el cliente. –¿Y puedo preguntar qué son estas horribles abominaciones? –inquirió. Sin embargo, no fue su furia lo que provocó que su cuerpo se tensara. Se dio cuenta de forma inconsciente de que la punzada que se había apoderado de ella era el instintivo reconocimiento femenino de un hombre tan masculino, que ninguna mujer podría tratar de llevarle la contraria...

Planes rotos - Sarah Morgan

Iba erguida cual amazona a lomos de su caballo, con el pelo brillando como oro líquido bajo el ardiente sol de Argentina. Nada más verla, había reaccionado con irritación, en parte porque el caballo iba galopando con furia a pesar del calor, pero sobre todo, porque había ido allí en busca de soledad, no de compañía. Y si había una cosa que las pampas argentinas ofrecían en abundancia era eso, la oportunidad de estar solo. No obstante, la irritación se había transformado en preocupación al ver que el caballo y su jinete se acercaban, y cuando reconoció al animal, se sintió enfadado con la persona que le hubiese permitido a aquella mujer montar ese caballo en particular ella sola, y se dijo que tendría que encontrar al culpable. Y luego, se le olvidó el enfado y empezó a examinar las delicadas líneas de la mujer...

Amor bajo sospecha - Cathy Williams

NO, NO y no. Me niego a tener a esa mujer cerca. ¿No has visto que tiene bigote? –dijo James Greystone, de setenta y dos años, que desde su silla de ruedas contemplaba por el ventanal los terrenos de su propiedad–. ¡Cómo se te ocurre que pueda soportarla! –concluyó, mirando airado a su ahijado quien, con las manos en los bolsillos, se apoyaba contra la pared. Andreas suspiró y fue hacia él. El sol del final del verano acariciaba los prados que se extendían ante su vista sobre un paisaje de apacible belleza. Nunca olvidaba que todo ello, el terreno, la mansión, cada uno de los bienes que su padre no se habría podido permitir ni en sueños, eran suyos gracias a la generosidad de James Greystone, quien había contratado a su padre como chófer y jefe de mantenimiento en un tiempo en el que era imposible para un inmigrante encontrar trabajo. Dos años más tarde, había dado también cobijo a su madre. Y, no teniendo hijos propios, cuando Andreas nació, lo trató como si lo fuera, pagando los colegios más prestigiosos, en los que Andreas había desarrollado su precoz y excepcional talento.

martes, 11 de octubre de 2016

Enemigos ante el altar - Melanie Milburne

ANDREAS recibió una llamada de su hermana pequeña, Mitote, de madrugada. –Papá ha muerto. Tres palabras que en otra persona habrían evocado una tormenta de emociones, pero que para Andreas solo significaban que a partir de aquel momento podía dejar de fingir que la suya había sido una familia feliz. –¿Cuándo es el funeral? –El martes –respondo Miette–. ¿Vendrás? Andreas miró a la mujer que dormía a su lado en la cama del hotel y dejó escapar un suspiro de frustración. Qué típico de su padre elegir el momento más inoportuno para morirse. Aquel fin de semana había pensado pedir la mano de Portia Briscoe en Washington D. C., aprovechando un viaje de negocios. Incluso llevaba el anillo de compromiso en su maletín. Pero tendría que esperar otra oportunidad. No quería que su compromiso estuviera asociado para siempre con la muerte de su padre...

Ciegos al amor - Kim Lawrence

Sam respiró profundamente, intentando tranquilizarse mientras se acercaba a la joven de la recepción. Con su melena rubia y su figura de guitarra, era una de esas mujeres que siempre atraían la atención de los hombres. Las pelirrojas diminutas y con pecas, por otro lado, no eran tan buscadas; al menos en su experiencia. Aunque durante un tiempo le había parecido que Will era de otra manera… hasta el día que entró en casa y encontró a su ex prometido en la cama con una preciosa rubia. Normalmente, cuando recordaba aquella memorable ocasión experimentaba una ola de náuseas, pero esta vez no. Esta vez tenía el estómago paralizado de puro terror. Las pestañas rozaron sus mejillas cuando cerró los ojos para respirar de nuevo, intentando controlar los frenéticos latidos de su corazón, que parecía a punto de salirse de sus costillas. Y luego intentó sonreír. Si una persona actuaba como si esperase que le enseñaran la puerta, en general eso era lo que solía ocurrir...

Boda sin amor - Penny Jordan

Guard, ¿quieres casarte conmigo? Rosy paseaba por su dormitorio con una expresión concentrada en el rostro, los puños apretados a los costados y sus ojos azul oscuro ensombrecidos por la preocupación mientras repetía una y otra vez aquellas cuatro palabras en voz baja. Todavía no estaba segura de ser capaz de pronunciarlas en voz alta. —¿Quieres casarte conmigo? ¿Quieres casarte conmigo? ¿Quieres casarte conmigo? Ya estaba, ya lo había dicho, aunque no con la firmeza y seguridad que le hubiera gustado. Se dijo que ya había pasado lo peor y, que si había conseguido eso, conseguiría también lo demás. Tragó saliva y miró el teléfono colocado al lado de la cama. No tenía sentido prolongar la situación: debía terminar con ella cuanto antes...

lunes, 10 de octubre de 2016

Rechazo Cruel - Abby Green

Vicenzo Valentini miró durante un largo rato los fríos rasgos de la mujer muerta. Su hermana pequeña. Sólo tenía veinticuatro años y toda la vida por delante. Pero ya no. Esa vida se había apagado en un terrible accidente de coche y él había llegado demasiado tarde para evitarlo, para protegerla. Debería haber seguido sus instintos y haberle insistido en que volviera a casa semanas antes… Si lo hubiera hecho, se habría dado cuenta del peligro en que se encontraba su hermana. Ese pensamiento le hizo apretar los puños mientras el dolor y la culpabilidad lo invadían. Luchó por mantener el control, tenía que calmarse y llevarse a su hermana a casa. 

Culpable Inocente - Annie West

Durante cinco tristes años Lucy había estado imaginando su primer día de libertad. Un cielo azul, típico de los veranos italianos. El aroma de los cítricos en al aire y el canto de los pájaros. En su lugar, se encontró con un aroma muy familiar. Los ladrillos, el cemento y el frío acero no deberían oler a nada, pero, mezclados con la desesperación y un fuerte detergente industrial, creaban un perfume llamado Institución. Un perfume que llevaba años metiéndosele por las narices. Lucy contuvo un escalofrío de miedo. Sintió un nudo en el estómago. ¿Y si había habido un error? ¿Y si la enorme puerta de acero que se erguía ante ella permanecía firmemente cerrada?

Venganza Inocente - Annie West

Ronan Carlisle observó a la glamorosa muchedumbre que se agolpaba en la recepción del hotel. No era posible que una serpiente como Wakefield tuviese tantos amigos. Sintió ganas de darle un puñetazo, aunque eso sólo la consolaría temporalmente. Pronto, muy pronto, Wakefield tendría lo que se merecía. Ronan se encargaría de que así fuera. Pensó en lo que iba a pasar. Aquella noche había insinuado cuál iba a ser su próximo paso en una importante operación comercial. No le cabía ninguna duda de que a la mañana siguiente Wakefield estaría impaciente por seguir el ejemplo. Sería el momento en el que acabaría con él. Era simple. Y lo tenía preparado desde hacía mucho tiempo. Se encogió de hombros y se dio la vuelta para marcharse de allí. Pero algo en la colorida y ruidosa sala llamó su atención. Alguien. La vio entrar y mezclarse con la multitud. Estaba sola y vestía de forma descarada para un lugar como aquél, con toda aquella gente vestida de manera elegante. Parecía una mujer con una meta; se reflejaba en sus brillantes ojos oscuros y en su palpable aire de determinación.

viernes, 7 de octubre de 2016

Diamantes en Roma - Melanie Milburne

CUANDO descubrió la verdad, Emilio estaba sentado a la mesa de un café, en Roma, cerca de su oficina. Se le encogió el corazón al leer el artículo sobre dos gemelas separadas desde su nacimiento debido a un proceso ilegal de adopción. El artículo era periodismo de alta calidad: un fascinante y conmovedor relato del fortuito encuentro de las gemelas debido a que la dependienta de una tienda de Sídney confundiera a una de ellas. Emilio se recostó en el respaldo del asiento y contempló a los transeúntes: turistas y trabajadores, jóvenes y mayores, casados y solteros… Todo el mundo preocupado con sus cosas, completamente ignorantes de la angustia que le consumía. No era Gisele la que aparecía en la película porno. Tenía la garganta seca. ¿Por qué se había mostrado tan intransigente, tan obstinado? No había creído a Gisele al declarar su inocencia. Se había ne - gado a escucharla. Gisele le había rogado y su - plicado que la creyera, pero él se había negado a hacerlo. Gisele había llorado y gritado, y él se había dado la vuelta y la había abandonado. Había cortado toda comunicación con ella. Y había jurado no volver a hablar con ella ni a verla en la vida. Y se había equivocado por completo...

Temor a Amar - Cathy Williams

HE LLAMADO hace cinco minutos, pero no contestabas al teléfono –Luc Laughton levantó la manga de su chaqueta para mirar el reloj–. No me gusta tener que vigilar a mis empleados, Agatha. Pago muy buenos sueldos a la gente que trabaja para mí y espero recibir una compensación. –Lo siento mucho, es que estaba en el archivo –intentó disculparse ella. Luc miró con desdén el grueso abrigo gris que parecía haber comprado en algún mercadillo. Y, conociéndola como la conocía, se vio obligado a admitir que había muchas posibilidades de que así fuera. Agatha intentaba disimular su indignación. Por supuesto que había oído sonar el teléfono. Y, por supuesto, sabía que debería haber contestado, pero tenía prisa y estaba cansada de hacer horas extras. Eran las seis menos cuarto, de modo que no había salido corriendo de la oficina a las cinco, como muchos de sus compañeros...

Amante de Conveniencia - Annie West

Un guapísimo millonario griego, una pequeña que necesitaba ayuda… ¡ella no podía negarse! Sophie Patterson se quedó boquiabierta al ver a Costas Palamidis en su puerta. Su mujer había muerto y su preciosa hija se encontraba en peligro… Sophie era la única persona que podía ayudarlo… pero eso significaba tener que volver a estar con la familia que en otro tiempo le dio la espalda. Costas no perdió el tiempo en convencer a Sophie de que se fuera a vivir con él. Una vez bajo el mismo techo, tenían que luchar contra la explosiva atracción que había entre ellos mientras luchaban por salvarle la vida a la pequeña Eleni. Pero después de una noche de pasión arrolladora, Sophie se vio obligada a tomar una decisión: abandonar al hombre del que se había enamorado, pero cuya prioridad sería siempre su hija… o quedarse sabiendo que nunca sería más que su amante…

jueves, 6 de octubre de 2016

Milagro de Amor - Kim Lawrence

POR supuesto que sabía que no iba a durar. Sin previa advertencia, aquellas palabras hicieron volver a Georgie cuatro años atrás. Para la mayoría de la gente fue el verano de la ola de calor en Inglaterra. Para Georgie fue el verano que cambió su vida. Entonces sólo tenía veintiún años y era la típica estudiante disfrutando de las vacaciones de verano. Sus únicos planes consistían en terminar sus estudios para dedicarse a enseñar y en comprarse el coche para el que tanto tiempo llevaba ahorrando. El trimestre anterior había sido detenida en la calle por una mujer que hacía una encuesta para un programa de televisión. —¿Cree en el matrimonio? —Supongo que sí. —¿Se casaría? —¿Yo? Oh, soy demasiado joven para pensar en eso. Quiero divertirme un poco antes. Apenas tres meses después se casaba con un hombre al que había conocido un mes antes...

El Heredero Escondido - Cathy Williams

INTENTANDO no hacer ruido, Raoul se apoyó en un codo para mirar a lamujer que dormía a su lado. A través de la ventana abierta, el sofocante aireafricano era apenas respirable e incluso con el ventilador moviéndose letárgicamente sobre la cómoda seguía siendo húmedo y sofocante. La mosquitera colocada sobre la cama era una protección optimista contra los insectos y cuando uno aterrizó en su muñeca, Raoul lo apartó de un manotazo. Sarah abrió los ojos, adormilada, y de inmediato esbozó una sonrisa. Era tan hermoso, pensó. Nunca habría imaginado que un hombre pudiera ser tan apuesto como Raoul Sinclair. Desde el momento en que lo conoció tres meses antes se había quedado sin habla… y el efecto aún no había pasado del todo. Raoul le sacaba una cabeza a los demás chicos del grupo, pero era mucho más que eso. Era su exótica belleza lo que la tenía hipnotizada; el tono bronceado de su piel, su vibrante pelo negro, largo, casi rozando sus hombros, su musculoso cuerpo. Aunque solo tenía unos años más que los demás, era un hombre entre niños...

Hijo en Venta - Julia James

—Señor Petrakis —la voz de su secretaria inglesa sonó titubeante—. Por favor, disculpe por interrumpirlo, pero... Los ojos oscuros y contrariados del hombre sentado detrás del imponente escritorio de caoba se alzaron para mirarla. Maureen Carter se abatió. —Dije ninguna interrupción, señora Carter... por ningún motivo —la voz profunda y con acento sonó brusca. Durante una fracción de segundo, la mirada severa la reprendió, luego, simplemente, la descartó de la existencia y regresó a los papeles que tenía extendidos sobre la superficie de piel de la mesa. En el umbral, Maureen Carter vaciló, luego, sacando valor, habló otra vez. —Lo entiendo, señor. Pero... pero ella dijo que la llamada era urgente... Se reclinó lentamente en el sillón y la miró. —Señora Carter —comentó con tono peligrosamente suave—. Puede informarle a Natalia Ferucia que no me interesan sus asuntos. Conmigo o con cualquier otro —una vez más, se concentró en los papeles...

martes, 4 de octubre de 2016

Enemigos... y amantes - Laura Wright

—El senador Fisher está en la línea dos, Derek Mead sigue esperando en la línea tres y Owen Winston en la cuatro. Mac Valentine se echó hacia atrás en el sillón. Su ayudante ejecutiva, Claire, estaba en la puerta del moderno despacho con un gesto impaciente en su rostro de abuelita. Llevaba ocho años con él y era algo así como una voyeur en lo que se refería a su trabajo. Especialmente disfrutaba de momentos como aquél, cuando estaba a punto de cargarse a alguien. Lo creía un hombre despiadado y en más de una ocasión se había referido a él como «un demonio de pelo y ojos negros» que exigía lo mejor de sí mismos a cada uno de sus treinta y cinco empleados. Mac sonrió. Claire tenía razón.

Danza de Seducción - Abby Green

DON Rafael Romero miró a la chica que tenía delante. Sabía que no se diferenciaría del resto de las jóvenes de su clase social en Buenos Aires, todas ellas ricas y mimadas. Era algo más pálida, quizá debido a que su padre era inglés; su madre, María Fuentes de la Roja, pertenecía a la aristocracia argentina. Ese día, Isobel Miller cumplía dieciocho años y, por fin, había ido a conocerla. Ésa era la mujer... la chica con la que estaba prometido desde que él cumplió los dieciocho años. –¡No puede obligarme a casarme con usted! Isobel nunca se había sentido tan amenazada e intimidada. Tenía las manos cerradas en dos puños y se sentía rara e incómoda con ese ceñido vestido de satén que su madre le había obligado a ponerse esa noche para su fiesta de cumpleaños...

Castillos en la nieve - Penny Jordan

¡Iba a pasar la Navidad en España con una desconocida que lo había contratado como acompañante! ¡Silas Stanway estaba furioso! ¿Cómo demonios había aceptado acompañar a aquella desconocida a una boda en España Pensó que debía de ser una mujer desesperada. Sin embargo, se encontró con una mujer dulce, sincera y deliciosamente confusa… aunque seguía convencido de que, si había necesitado contratar a un hombre, era que… bueno, necesitaba a un hombre. Al llegar a España comprobó que tenían una habitación… con una sola cama y Silas pensó que eso confirmaba sus sospechas. Pero eso no le molestó en absoluto porque Tilly había despertado en él una increíble atracción sexual…

Novia por chantaje - Annie West

Alissa se bajó del tranvía justo cuando, bajo el plomizo cielo de Melbourne, empezaba a diluviar. No llevaba paraguas. Aquel día el tiempo era la última de sus preocupaciones. Un trueno rugió tan cerca que por un momento temió que se le abriera la acera bajo los pies. La temperatura había bajado drásticamente en cuestión de minutos y Alissa se estremeció, sintiendo de repente que el frío le llegaba hasta los huesos. «Es una señal de mal agüero». Alissa trató de ignorar la voz supersticiosa en su interior. Los meteorólogos llevaban días prediciendo la tormenta y aquello no era más que una coincidencia, se dijo echando a correr...

Anillo de venganza - Julia James

No había podido olvidar el rechazo público al que la había sometido aquel hombre horas después de haberle entregado su virginidad… Las trágicas circunstancias obligaron a Rachel Vail a ponerse en contacto con Vito Farneste; necesitaba desesperadamente que él aceptase un matrimonio de conveniencia. Y, puesto que tenía la posesión más preciada de Vito, él no podría negarse a convertirla en su esposa. Sin embargo Vito no estaba dispuesto a dejarse chantajear por nadie, y menos por una cazafortunas como Rachel. Había atrapado a su presa y pronto llevaría su anillo en el dedo… pero sería un anillo de venganza...

lunes, 3 de octubre de 2016

Enamorada de su marido - Sarah Morgan

Quizá fuera a casarse de blanco, pero la novia había sido comprada por placer… Nadie habría pensado que aquella boda tendría lugar; estaban a punto de unirse dos de las familias más antiguas de Grecia. Llevaban siglos enemistadas, pero parecía que el Sarah Morgan – Enamorada de su marido – 5º Serie Multiautor Por amor o dinero conflicto había llegado a su fin. Sebastien Fiorukis iba a casarse con Alesia Philipos. Sin embargo, aquel matrimonio no era lo que parecía… Alesia no deseaba casarse, sino que había sido comprada por su esposo. ¿Qué exigía? Un heredero que uniera ambas familias para siempre… Pero lo que Sebastien no sabía era que su esposa jamás daría a luz un niño engendrado sin amor...

sábado, 1 de octubre de 2016

Boda sin sentimientos - Lynne Graham

La heredera y el millonario despiadado llegaron a un trato. Pero ella no leyó la letra pequeña… ¡que les obligaba a compartir cama! Tras haber logrado salir de las calles de Atenas, Sergios Demonides creía haberlo visto todo. Hasta que Beatriz Blake se presentó en su despacho y le pidió un matrimonio de conveniencia. Independiente, orgullosa y directa, Beatriz no se parecía en nada a las mujeres glamurosas que desfilaban por su cama. Pero no necesitaba otro trofeo; necesitaba una madre para los hijos de su difunto primo...