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lunes, 30 de mayo de 2016

Hombrecitos - Louisa M. Alcott

Sipnosis: -Caballero, ¿quiere hacer el favor de decirme si estoy en Plumfield?... -preguntó un muchacho andrajoso, dirigiéndose al señor que había abierto la gran puerta de la casa ante la cual se detuvo el ómnibus que condujo al niño.
-Sí, amiguito; ¿de parte de quién vienes?
-De parte de Laurence. Traigo una carta para la señora.

El caballero hablaba afectuosa y alegremente; el muchacho, más animado, se dispuso a entrar. A través de la finísima lluvia primaveral que caía sobre el césped y sobre los árboles cuajados de retoños, Nathaniel contempló un edificio amplio y cuadrado, de aspecto hospitalario, con vetusto pórtico, anchurosa escalera y grandes ventanas iluminadas. Ni persianas ni cortinas velaban las luces; antes de penetrar en el interior, Nathaniel vio muchas minúsculas sombras danzando sobre los muros, oyó un zumbido de voces juveniles y pensé, tristemente, en que sería difícil que quisieran aceptar, en aquella magnífica casa, a un huésped pobre, harapiento y sin hogar como él.

Informe sobre la Tierra: fundamentalmente inofensiva - Douglas Adam

La historia de la Galaxia se ha vuelto un poco confusa por una serie de motivos. En parte porque los que intentan seguirle la pista andan un poco perplejos, pero también porque de todos modos han ocurrido cosas muy desconcertantes.



Una de las complicaciones se refiere a la velocidad de la luz y a los consiguientes obstáculos para rebasarla. Es imposible. Nada viaja más deprisa que la velocidad de la luz con la posible excepción de las malas noticias, que obedecen a sus propias leyes particulares. Los habitantes de Hingefreel, de

De repente llaman a la puerta - Etgar Keret

De repente llaman a la puerta

–Cuéntame un cuento –me ordena el hombre con barba que está sentado en el sofá de mi salón. Reconozco que la situación me resulta bastante incómoda, porque yo escribo cuentos, pero no soy un cuenta cuentos. Y además no lo hago por encargo. La última persona que me pidió que le contara un cuento fue mi hijo, hace un año. Inventé algo sobre un hada y un ratón de campo, ni siquiera recuerdo qué, solo sé que a los dos minutos ya se había quedado dormido. Mientras que la situación de ahora es completamente distinta. Porque mi hijo no tiene barba. Ni pistola. Y porque mi hijo me pidió el cuento, mientras que la intención de este hombre es robármelo.

jueves, 19 de mayo de 2016

Una noche de perros - Hugh Laurie

Sipnosis: Imagínate que tienes que romperle el brazo a alguien. El derecho o el izquierdo, da lo mismo. La cuestión es que tienes que rompérselo, porque si no lo haces... bueno, eso tampoco importa mucho. Digamos que ocurrirán cosas peores si no lo haces. Mi pregunta es la siguiente: ¿le rompes el brazo de prisa —crac, vaya, lo siento, deje que lo ayude con este cabestrillo de emergencia— o alargas todo el proceso durante sus buenos ocho minutos y vas aumentando la presión poquito a poco, hasta que el dolor se convierte en algo rojo y verde y caliente y frío y, en su conjunto, absolutamente insoportable? Pues eso. Por supuesto. Lo correcto, la única opción correcta, es acabar cuanto antes. Rompe el brazo, sírvele una copa, sé un buen ciudadano. No hay otra respuesta. A menos... A menos, a menos, a menos... ¿Qué pasa si odias al tipo que está al otro extremo del brazo? 

Me refiero a que lo odias de verdad. Esto era algo que ahora debía tener en cuenta. Digo ahora refiriéndome a entonces, al momento que describo; el momento fraccionado, tan condenadamente fraccionado, antes de que mi muñeca toque mi nuca y mi húmero izquierdo se parta al menos en dos —o probablemente más trozos chapuceramente unidos. Verás, el brazo en cuestión es el mío. No es un brazo abstracto, un brazo filosófico. El hueso, la piel, el vello, la pequeña cicatriz blanca en el codo, recuerdo de una esquina del radiador de la escuela primaria Gateshill, todo es mío. Ahora es el momento en que debo considerar la posibilidad de que el hombre que está detrás de mí, que me sujeta la muñeca y la sube a lo largo de la columna con un cuidado casi sexual, me odia. Me refiero a que me odia de verdad, y mucho. Está tardando una eternidad.

Matanza de inocentes ~ Los animales en la investigación médica - Hans Ruesch

La vivisección es un rito fundamental de la Religión de la Medicina Moderna. El acólito estudiante de medicina aprende a diseccionar animales vivos en las clases de fisiología y farmacología durante sus primeros años en el seminario llamado “Facultad de Medicina”. La significación religiosa de tal práctica es implantada profundamente en su inconsciente por sus profesores, que al final de cada experimento le enseñan no a matar al animal, ni a eliminarlo, sino a “sacrificarlo”.

El propósito de tal “sacrificio”, aunque no se comenta nunca explícitamente, es compartido tácitamente por el estudiante-acólito y su profesor- sacerdote. El uso del término “sacrificio”, y la imagen positiva que evoca, evita cualquier deliberación seria sobre los pros y los contras de la experimentación animal. De este modo, la tremenda emoción humana provocada inevitablemente por la vivisección, que se lleva a cabo en recintos “sagrados” alejados de la vista del público y es bendecida por sus obispos y arzobispos, se incorpora de manera subliminal —casi instintivamente— en el sistema de creencias de cada estudiante de medicina.

El futuro médico es adoctrinado en sus años de formación con el valor de la vivisección para la enseñanza, el ensayo y la experimentación, y al mismo tiempo le aseguran constantemente que no es necesario reflexionar sobre la cuestión. Si es sometido a presión, el alumno podría defender su uso en circunstancias muy limitadas; no obstante, de acuerdo con la ética básica de la Religión de la Medicina Moderna —una ética que dice que “los métodos extremos siempre acaban siendo los métodos de trabajo habituales”— pronto aprobará la vivisección a gran escala, y de hecho a escala masiva. ¿Cómo si no puede aplicarse al resfriado común la penicilina, un medicamento maravilloso para la meningitis y la neumonía severa? ¿Cómo si no puede ser prescrita para la quemadura solar la cortisona, un milagro para la a veces letal enfermedad de Adison?

miércoles, 18 de mayo de 2016

Como agua para chocolate - Laura Esquivel

Desde el espacio más íntimo de una casa mexicana, desde las historias de las criaturas que nacen, aman y mueren en la cocina, desde las propias recetas, regadas a menudo con las lágrimas de las mujeres y transmitidas degeneración en generación, la fuerza motriz de Como agua para chocolate está en la recreación de las palabras al servicio de una metáfora de los sentimientos.

La escritora mexicana va a utilizar las más humildes herramientas del lenguaje de los peroles, el fuego y los ingredientes culinarios para ir más allá y abrirse paso hasta narrar una historia secreta de amor y deseo. Porque Laura Esquivel, como mujer que escribe y como autor latinoamericana, apunta claramente hacia el proceso creador del lenguaje mismo.

En La nueva novela hispanoamericana, Carlos Fuentes afirma que «inventar un lenguaje es decir todo lo que la historia ha callado». Carlos Fuentes observa en la tendencia generalizada a la exploración verbal de los escritores latinoamericanos «la elaboración crítica de todo lo no dicho en nuestra larga historia de mentiras, silencios, retóricas y complicidades académicas».

Contra «lo no dicho», contra la imposibilidad de Tita para casarse con el hombre que ama, contra la subordinación a viejas costumbres irracionales, contra la condena injusta de la hija menor que no podrá consumar su amor por sumisión a añejas órdenes familiares no escritas pero ejercidas con la violencia de los hechos, proclama Laura Esquivel un lenguaje imaginativo, ancestral, irónico y pletórico que rebasa el ámbito culinario para constituirse en la lengua de una pasión desbordante. Pero esa pasión desbordante se expresará sólo a través del proceso amoroso, lento y sensual de la elaboración de la cocina de Tita.

Visiones peligrosas III - Harlan Ellison

Si se han saltado ustedes los volúmenes 1 y 2, queridos lectores, salgan y cómprenlos, léanlos, y luego acudan de nuevo a éste. Si hacen eso, obtendrán dos tercios de una obra hecha con amor y se liberarán de la cárcel de la moribunda literatura general. (Supongo que han ido ustedes a hacer lo que les he dicho, y ya están de vuelta.) Hola.

Estamos en mayo de 1969 cuando escribo esto. Don Bensen, de la editorial Berkley, me dice que los primeros dos volúmenes de estas viviseccionadas Visiones peligrosas se están vendiendo bien, gracias. Nadie dudaba que sería así. Todo lo que uno tiene que hacer para asegurarse el éxito es reunir a treinta y dos de los mejores escritores en la cúspide de su carrera, darles libertad absoluta, dejar que los Dillon los ilustren, rodearlos con adorables y copiosas introducciones y apéndices, y esperar a que la buena gente descubra las joyas que contienen.

Para que el descubrimiento de estas joyas sea total, déjenme decirles que estoy preparando un volumen compañero de estas Visiones peligrosas. Llevo trabajando en él casi un año cuando escribo esto. Su título será Again Dangerous Visions (Nuevas visiones peligrosas).

Más escritores, y distintos escritores. Ninguno de ellos está representado en este primer libro. Y algo extraño y maravilloso en el nuevo libro. Nuevos escritores. Gente de la que es probable que usted no haya oído hablar nunca. Nombres como Hank Davis, Josephine Saxton, Greg Benford, Evelyn Lief y Ed Bryant. Oh, habrá también nombres que ustedes podrán reconocer.

martes, 17 de mayo de 2016

Ciudad del fuego celestial (Cazadores de Sombras #6) - Cassandra Clare

¡El esperadísimo desenlace de la saga Cazadores de Sombras!

ERCHOMAI, HABÍA DICHO SEBASTIANVoy de camino.La oscuridad ha regresado al Mundo de las Sombras. Mientras su mundo se desmorona alrededor, Clary, Jace, Simon y sus amigos deben unirse para luchar contra el mayor enemigo al que se han enfrentado nunca los nefilim: el hermano de Clary. No hay nada en el mundo que pueda derrotarle; ¿deberán ir a otro mundo para tener una posibilidad? Se perderán vidas, se sacrificarán amores y el mundo entero cambiará en el sexto volumen de la serie Cazadores de Sombras.

Ciudad de las almas perdidas (Cazadores de Sombras #5) - Cassandra Clare

Ciudad de las Almas Perdidas (título original en inglés: City of Lost Souls) es el quinto libro de la saga cazadores de sombras, escrita por Cassandra Clare.


Sipnosis: Jace es ahora un sirviente del mal, vinculado a Sebastian, el verdadero hermano de Clary por toda la eternidad. Sólo un pequeño grupo de Cazadores de Sombras cree posible su salvación. Para lograrla, deben desafiar al Cónclave, y deben actuar sin Clary. Porque Clary está jugando a un juego muy peligroso por su propia cuenta. Si pierde, el precio que deberá pagar no consiste tan solo en entregar su vida, sino también el alma de Jace .

Ciudad de los ángeles caídos (Cazadores de Sombras #4) - Cassandra Clare

Ciudad de los ángeles caídos (título original en inglés: City of Fallen Angels) es el cuarto libro de la saga Cazadores de sombras, escrita por Cassandra Clare.


Argumento: Todo empieza con Simón Lewis tomando un café, esperando a Isabelle Lightwood, una Cazadora de sombras, que es su novia -irónicamente, Simon también es novio de Maia, una mujer loba-. Tras una pequeña charla, dos hombres de baja estatura, Archer y Walker, llevan a Simón con su amo, Camille Belcourt, una vampira. Ésta le pide a Simón que se alíe a ella y a cambio ella le enseñará cómo es la vida de un vampiro. Simón se marcha sin dar una respuesta, llega a su casa, y sin que su madre lo sepa, entra a pasar la noche.

Ciudad de Cristal (Cazadores de Sombras #3) - Cassandra Clare

Ciudad de cristal (título original en inglés: City of Glass) es el tercer libro de la saga Cazadores de sombras, escrita por Cassandra Clare.


Argumento: Antes de que Jace y Clary vayan a la ciudad de Alacante (Capital del hogar de los cazadores de sombras) para encontrar a un brujo llamado Ragnor Fell el cual sabe como despertar a la madre de Clary, bajo el hechizo que Jocelyn ella misma se colocó. Jace tiene la esperanza de engañar a Clary y que se quede en New York por su propia seguridad. Jace pide a Simón que le encuentre en el Instituto para convencer a la familia Lightwood de que Clary no asistirá a Alacante pero se ven atacados por un grupo de repudiados y Jace, Simón y los Lightwoods se ven obligados a pasar el Portal, creado por Magnus Bane, antes de hora. Clary al enterarse crea su propio portal con una runa que ella misma ha creado llegando a El Lago Lyn, un lugar apartado de ciudad de Alacante acompañado con Luke, causando a Clary tragar accidentalmente una parte del agua y a alucinar, ya que esta agua para los cazadores de sombras, es maldita.

Ciudad de Cenizas (Cazadores de Sombras #2) - Cassandra Clare

Ciudad de ceniza (título original en inglés: City of Ashes) es el segundo libro de la saga Cazadores de sombras, escrita por Cassandra Clare.


Sipnosis: Clary Fray desearía que su vida volviera a la normalidad. Si pudiera dejar atrás el mundo de los cazadores de sombras, tendría más tiempo para Simon, su mejor amigo, que se está convirtiendo en algo más... Pero el mundo subterráneo que acaba de descubrir no está preparado para dejarla ir; en especial ese apuesto y exasperante Jace el cual supuestamente es su hermano y no la quiere fuera de su vida. Para complicar las cosas, una ola de asesinatos sacude la ciudad. Clary cree que Valentine está detrás de esas muertes para obtener la Espada Mortal.

Ciudad de Hueso (Cazadores de Sombra #1) - Cassandra Clare

Ciudad de Hueso (título original en inglés: City of Bones) es el primer libro de la saga Cazadores de sombras, escrita por Cassandra Clare.
Se publicó originalmente en Estados Unidos el 27 de marzo de 2007. Alcanzó la posición número 8 en la lista de superventas del The New York Times en abril de ese mismo año. También obtuvo elogios considerables de Publishers Weekly y Locus Magazine, y de los autores Stephenie Meyer, Holly Black y Kelly Link.

Sipnosis: En el pandemonium, la discoteca de moda de Nueva York, Clary sigue a un atractivo chico de pelo azul hasta que presencia su muerte a manos de tres jóvenes cubiertos de extraños tatuajes. Desde esa noche, su destino se une al de esos tres cazadores de sombras, guerreros dedicados a liberar a la tierra de demonios y, sobre todo, al de jace, un chico con aspecto de ángel y tendencias a actuar como un idiota.

jueves, 5 de mayo de 2016

Cuando fuimos a ver el fin del mundo - R. Silverberg

El final del Programa Apolo y la perspectiva, generalmente pesimista, de todo nuestro esfuerzo espacial, ha sido uno de los elementos menos satisfactorios de 1972 para los aficionados a la ciencia ficción e interesados en la futura expansión de la humanidad. He reflexionado seriamente sobre todo este asunto y me parece que existe un medio para revitalizar y promover nuestra exploración espacial. El problema estriba, desde luego, en que el público de los Estados Unidos ha perdido interés en el espacio, y ello no tiene nada de extraño. Cualquiera que presenciase los interminables retrasos antes del lanzamiento del Apolo XVII, recordará que fue un «espectáculo» deprimente. Hasta el extremo que tras dos horas de aplazamientos y esfuerzos cada vez más desesperados del comentarista para pensar en qué decir sobre nada, uno de los periodistas exclamó: «Voy a hacer algo que me prometí a mí mismo no hacer nunca. Voy a contarles por qué me puse la camisa que llevo esta noche.»

Y lo cumplió. No fue un relato interesante, por supuesto, pero llenó unos minutos de un vacío angustioso. Acto seguido, nos recompensaron con una prórroga compasiva de anuncios comerciales.

Ahora bien, no hay duda de que es una mala táctica y todossaben que nuestro programa espacial sube o baja según el interés que despierta en el corazón del contribuyente. Por lo tanto, he meditado sin descanso acerca del problema y lo he visto tan claro como claro fue el error de la NASA por no seguir el ritmo idóneo de las técnicas modernas de emisión por TV Después de todo, hay que tener en cuenta que en la TV compite con valores tales como Marcus Welby, Mary Tyler Moore y «Fútbol las noches del lunes». Por lo mismo debería prestar más atención a lo que la competencia ofrece...

Mujercitas - Louisa May Alcott

NAVIDAD no será Navidad sin regalos -murmuró Jo, tendida sobre la alfombra. - ¡Es tan triste ser pobre! -suspiró Meg mirando su vestido viejo. -No me parece justo que algunas muchachas tengan tantas cosas bonitas, y otras nada -añadió la pequeña Amy con gesto displicente. -Tendremos a papá y a mamá y a nosotras mismas dijo Beth alegremente desde su rincón.

Las cuatro caras jóvenes, sobre las cuales se reflejaba la luz del fuego de la chimenea, se iluminaron al oír las animosas palabras; pero volvieron a ensombrecerse cuando Jo dijo tristemente: -No tenemos aquí a papá, ni lo tendremos por mucho tiempo. No dijo “tal vez nunca”, pero cada una lo añadió silenciosamente para sí, pensando en el padre, tan lejos, donde se hacía la guerra civil. Nadie habló durante un minuto; después dijo Meg con diferente tono:

-Saben que la razón por la que mamá propuso que no hubiera regalos esta Navidad fue porque el invierno va a ser duro para todo el mundo, y piensa que no debemos gastar dinero en gustos mientras nuestros hombres sufren tanto en el frente. No podemos ayudar mucho, pero sí hacer pequeños sacrificios y debemos hacerlos alegremente. Pero temo que yo no los haga -y Meg sacudió la cabeza al pensar arrepentida en todas las cosas que deseaba.

La tregua - Mario Benedetti

La novela se desarrolla en la ciudad uruguaya de Montevideo, el 11 de febrero de 1958 al 28 de febrero de 1959. Martín Santomé es un viudo de 49 años que está a punto de jubilarse. La relación con sus tres hijos ya mayores, Blanca, Jaime y Esteban, no es muy buena, a causa de su obsesión por el trabajo. Martín comienza un romance con Laura Avellaneda, una joven de 24 años que entra a trabajar en la empresa para la cual trabaja Martín. Poco a poco, la relación entre ellos va aumentando hasta que viven juntos en un apartamento que Martín alquila exclusivamente para sus encuentros, que como deja ver el protagonista en su propio diario son algo más que sexuales, ya que se establece una relación de amor entre ellos.

Luego de un tiempo Santomé decide proponerle matrimonio a Laura, pero sus intenciones se ven truncadas debido a la repentina ausencia de ella en la oficina: ha caído enferma a causa de una gripe. En este punto de la historia las anotaciones en el diario de Martín se vuelven confusas y esporádicas. Finalmente nos enteramos de que Laura ha muerto, motivo por el cual las anotaciones en el diario no eran tan constantes como antes. A continuación Martín explica su vida después de Laura, cuando vuelve a la monotonía de su trabajo y recuerda un amor desconocido para todos. La última reflexión del personaje antes de finalizar la historia es que su vida estaba destinada a la monotonía y la soledad, que Dios le destinó esa patética existencia aunque antes de morir le dio una tregua con Laura para sentirse vivo por un momento, pero que tarde o temprano volvería a su rutina, a su verdadera vida.

El Sabueso de Baskerville - Arthur Conan Doyle

Cuando Sir Charles Baskerville es encontrado muerto en un sendero en el páramo de Devonshire, el doctor Mortimer acude aLondres para buscar la ayuda de Sherlock Holmes. Le lee a Holmes el manuscrito acerca de la maldición de los Baskerville, supuestamente iniciada con Hugo de Baskerville, matado por un sabueso infernal como castigo por su maldad. Después de esto, el médico le habla de las huellas de sabueso encontradas a poca distancia del cadáver.