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viernes, 1 de julio de 2016

El cazador de jaguares - Lucius Shepard

Es raro que en la escena literaria (ya sea entre los anuncios de whisky escocés y trajes de noche del The New Yorker, o en las granulosas dos columnas del Fantasy and Science Fiction), surjan nuevos escritores con un convincente dominio del lenguaje, una amplia gama de técnicas narrativas y una auténtica e imponente presencia como autores. Los recién llegados que consiguen la atención general pueden escribir igual que serafines disfrazados. O quizá se muestren como expertos capaces de atraparle con finales sorpresa que usted nunca hubiera esperado.
O (y ésta es la menos probable de las tres hipótesis) pueden mostrarle una compasión ganada al precio de muchas dificultades o el conocimiento del mundo que suele acompañarla, compensando con ello a duras penas sus deficiencias como estilistas o creadores de argumentos fascinantes.


Pero no es frecuente que uno se encuentre leyendo a un recién llegado cuya obra consigue combinar esas tres virtudes. La razón es sencilla. Dejando aparte a unos cuantos prodigios literarios que se aplican a su labor igual que las termitas a la madera, el ejercicio de escribir requiere sangre, sudor y lágrimas. No sólo precisa un talento que se pueda desarrollar, sino también el haber aprendido desgastándose los dedos hasta el hueso, algo que de vez en cuando puede resultar más humillante que ennoblecedor. Dado que la mayor parte de escritores empiezan a vender su trabajo cuando están a punto de cumplir los veinte años o cuando hace poco que los han cumplido, parte de su aprendizaje se lleva a cabo en público, tecleando obras apenas vendibles mientras luchan por mejorar su arte y crecer como personas. No es sorprendente, pues, que los neófitos en el arte de la escritura produzcan de manera irregular, cantando en un momento dado arias exquisitas y, al siguiente, chillando groseramente... Pero incluso los momentos de triunfo pregonado a pleno pulmón revelan más la amígdala que el tono adecuado, la fuerza bruta que el rigor...

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