Busca tu libro...

sábado, 19 de marzo de 2016

Veganismo, de la teoría a la acción - Salvador Cotelo

Hace unos años llegó por casualidad a mis manos un libro sobre el respeto a los animales. Al principio no le presté mucho interés, pensé que yo ya era un amante de los animales y el libro no me podría aportar mucho. Desde niño había sentido pasión por ellos y me consideraba incapaz de hacerles ningún daño.

Sin embargo, el planteamiento de ese libro era totalmente contrario a la educación que había recibido en mi familia y en la escuela. El autor afirmaba que para respetar a los animales había que dejar de utilizarlos como un recurso y para ello aportaba como única solución una forma de vida libre de productos de origen animal. Según él, yo, a pesar de amar a los animales, los estaba explotando para mi beneficio.

Mi primera reacción fue de rechazo e indignación. Me sentí insultado. Pero afortunadamente seguí leyendo. Me propuse valorar sus ideas desde una perspectiva objetiva e intentar contraargumentar lo que esa persona decía. Poco a poco la idea que me habían inculcado de que los animales existen para servirnos se fue desvaneciendo. Empecé a pensar que los cerdos, las gallinas, las vacas, las ovejas o los peces merecían ser respetadas igual que mi perro o igual que yo. Me di cuenta de que son individuos con intereses e inquietudes y que tienen capacidad de sufrir y disfrutar de la vida.

Pensé que, en el fondo, lo que el autor de aquel libro estaba diciendo era razonable. No podía respetar a los animales y a la vez comérmelos o vestirme con sus cuerpos. No podía hablar de derechos animales sin antes respetar su derecho a la vida o a la libertad. Decidí que progresivamente dejaría de utilizar productos de origen animal y adoptaría una forma de vida vegana